Fuego Simbólico por la Paz y el Deporte
 
Calkiní, 22 de septiembre de 2003
 
 

Ayer, a las 17:18 hrs., llegó al Palacio Municipal de la ciudad de Calkiní el Fuego Simbólico por la Paz y el Deporte, que comenzó el viernes su recorrido en Cancún, Q. Roo, la segunda de seis rutas con las que se festejará el 35º Aniversario de los Juegos Olímpicos de México.

La antorcha fue tomada cerca de la antigua caseta fitosanitaria, en los límites de los estados de Yucatán y Campeche, por las autoridades de éste último, y entregada a un deportista, que luego la cedió a otro en Bécal y así, sucesivamente, pasaron por varias localidades del municipio.

Uriel Angón Pérez, alumno de la Escuela Normal de Licenciatura en Educación Física (E.N.L.E.F.), se encargó de trasladar el Fuego Simbólico hacia el Palacio Municipal de Calkiní, donde lo esperaban -al igual que a sus acompañantes-, funcionarios del Ayuntamiento y del Instituto del Deporte de Campeche.

El Prof. Alfonso Canto Gutiérrez, Secretario de la Comuna, recibió la antorcha y, luego de encender el pebetero, y efectuar el ofrecimiento a los "cuatro vientos", se la cedió al joven atleta Rolando Cutz May, quien se dirigió a la calle 20 para enfilarse hacia Dzitbalché.

Fueron testigos de este suceso el C.D. Juan José Casanova Isaac y el Sr. Félix López Herrera, Director General y Director de Planeación del Deporte, del INDECAM, respectivamente; además de algunos niños, señores y periodistas.

Más tarde, deportistas (estudiantes del COBACH, E.N.L.E.F., etc.), de nuestra jurisdicción entregarían el blandón a sus "homólogos" de Poc-Boc, primera localidad del vecino municipio de Hecelchakán.

De esa forma se repetirán los procedimientos de la segunda ruta nacional del Fuego Simbólico, que deberá arribar, junto con las otras antorchas, al Monumento a la Revolución -en la ciudad de México- el 11 de octubre.

Uriel Angón, va hacia el Palacio Municipal
Uriel entrega el Fuego Simbólico
El Secretario del Ayuntamiento, luego de encender el pebetero
Rolando Cutz se dirige a la calle 20
 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa