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Calkiní
evoca un pasado singular, el legendario Ceibo, corazón
del pueblo maya, conserva su deidad; la majestuosa iglesia colonial,
desde su torre vigilante, disfruta la calidez de los rayos de
la aurora y el fresco de las madrugadas en otoño. La
hermosura de sus jardines engalana el rincón de los enamorados,
custodia los encuentros cual centinelas acechan sigilosos. Tímidamente
los robles de la Plaza Principal acompañan la soledad
de los paseantes, recuerdos de los abuelos o camaradería
de jóvenes estudiantes. ¡Así es Calkiní!
El rincón campechano de las vaquerías, las corridas
de toros, gremios, chanchames y gallitos en carnaval.- |
| La
puerta norte del estado, un oasis para el viajero.
La
legendaria tierra de Ah Canul está de fiesta, celebra
un año más como ciudad. En su honor, se realiza
la XIX Feria Artesanal y Cultural 2010; un escenario ideal para
elogiar la belleza de la palabra, la creatividad de los artesanos
y la sensibilidad de un pueblo dispuesto a manifestar la esencia
de sus raíces y el progreso de su gente.
La
celebración del aniversario de su titulación como
ciudad -30 de noviembre-, es el marco perfecto para reunir a
los tejedores de sombreros, bordadoras de hipiles, hurdidores
de hamacas, alfareros, escultores, pintores, cantantes, poetas,
y escritores, un encuentro de mujeres y hombres, dispuestos
a transformar la sencillez de la materia prima o la palabra
en creaciones artísticas. Con los hilos blancos del jipi,
surgen finos sombreros; en los bastidores se diseñan
hamacas coloridas; el barro se vuelve en vasijas, floreros,
maceteros. Los bodegones y pasajes cotidianos del lugar resaltan
con su brillo en los cuadros; baladas inspiradas en el amor
o desamor, de la fantasía cuentos y de la sensibilidad
surgen los poemas que enaltecen con su imaginación la
belleza de la naturaleza.
El
reconocimiento como la “Atenas del Camino Real”
representa un compromiso para los lugareños y autoridades
municipales, resguarda el Premio Nacional de Poesía “Ramón
Iván Suárez Caamal” y el Premio en Lengua
Maya “Waldemar Noh Tzec”, dos estandartes en el
ámbito de la literatura que dan cabida a los amantes
de las letras. El Concurso de artesanías, es un escaparate
motivador para las nuevas generaciones, los invita a conservar
la herencia familiar y la cultura popular; no se diga de las
exposiciones, el mejor sitio para dar a conocer el trabajo de
la gente emprendedora. ¿Qué decir de los espectáculos
folklóricos y conciertos musicales? Una verdadera fiesta
popular para todos.
Calkiní
es síntesis del ayer, aliento y abolengo cultural. ¡Siempre
alegre y entusiasta!
¡Felicidades
Ciudad de Calkiní!
San
Francisco de Campeche, Cam. 29 de noviembre de 2010. |