Calkiní, 6 de noviembre de 2009
 
Un homenaje a los libros

Por Teresita Durán Vela

 

Sor Juana Inés de la Cruz fue una brillante escritora durante la Colonia, a través de la poesía, puso al descubierto la sensibilidad y capacidades intelectuales de las mujeres de su época. Desde pequeña, su sed por el conocimiento le permitió que pronto aprendiera a leer y escribir. A partir de ese momento, su curiosidad inagotable por explorar el mundo, descifrar los sentimientos escondidos de los hombres y mujeres, descubrir el misterio de la religión católica y quitar el velo de la ignorancia que cubría a las mujeres. Se atrevió a abrir las puertas de la libertad del pensamiento y comunicar el secreto de las emociones. Su persistencia en la búsqueda de la liberación intelectual y la lucha por el pleno derecho de las mujeres a la cultura, marcaron con paso firme la huella imborrable de su trascendencia en la historia del feminismo.

Portada del libro "Dos motivos" (2008), de Teresita Durán Vela
 

Juana de Asbaje fue una escritora extraordinaria, su legado literario sigue siendo inspiración de estudios, críticas e investigaciones. En su honor, se han creado instituciones, premios y celebraciones; precisamente con motivo del aniversario de su natalicio, cada 12 de noviembre, como una forma especial de evocar su trayectoria en el mundo de las letras, el gobierno mexicano, estableció esa fecha, como el “día nacional del libro”.

Desde 1979, tal iniciativa se convirtió en estrategia para impulsar la promoción de la lectura y el quehacer literario. A 30 años de tal disposición, el libro en México, aun no se posiciona como una alternativa generalizada de formación y superación personal en los individuos.

¿Cómo celebrará Campeche esa efemérides nacional? Ojalá esté en la agenda de la Secretaría de Cultura, pues la Literatura es un puente entre la realidad humana, la creatividad, la memoria y la cultura en general. Sirva el “Día nacional del libro” como motivo especial para promover la lectura y el quehacer literario en la sociedad; mas que una actividad aislada, debe ser parte del Programa Estatal de la Secretaría, pues es necesario formar lectores y escritores campechanos, aumentar el número de usuarios competentes en la cultura escrita. Si bien, a través de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas, los títulos se incrementaron en los anaqueles y catálogos, habría qué analizar las estadísticas de usuarios, consultas en sala, préstamos a domicilio; el estado que guardan los acervos, la calidad del servicio y la atención del personal adscrito a las bibliotecas, los programas permanentes dirigidos a niños y jóvenes, entre otros indicadores. En fin, tantos aspectos que requieren evaluarse y dar seguimiento, pues no se trata de invertir grandes sumas de dinero, si los propósitos esenciales no se están cumpliendo.


Este “Día nacional del libro” debe convertirse en tiempo de evaluación para tomar decisiones; no debe postergarse su importancia, ni minimizar su valor en la educación de los pueblos. Tampoco puede negarse que los libros son instrumentos intelectuales, herramientas que transforman el pensamiento, activan la memoria, movilizan la imaginación y permiten una interacción entre el lector y el autor del texto.


Un lector auténtico lee por voluntad propia, sabe que leyendo puede encontrar respuestas a sus necesidades; descubre que la lectura es parte importante de la vida (para el estudio, el trabajo y la superación personal). La lectura es fuente de experiencias, emociones y afectos. Lo importante para el lector, es entender y sentir lo que lee. Este es el mejor momento para iniciar –o en caso- continuar formando lectores desde el hogar, la escuela y las bibliotecas.


Un lector no es un número en la estadística de las bibliotecas o en los informes institucionales; un lector es una persona que interactúa con el mundo real e imaginario, adquiere conocimientos, desarrolla habilidades y forma sus valores y actitudes, en la medida que descubre su entorno y aprende a convivir con él y las demás personas.


Leer es un acto inteligente, creador.
Un libro, fuente de sabiduría y compañero de toda la vida.

San Francisco de Campeche, Cam. 6 de noviembre de 2009.

 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela; 6 de noviembre de 2009 / Foto: Portada del libro "Dos motivos", de Teresita Durán Vela; 2008