Cuando
los Guerreros buscaron el empate, encontraron otro gol en
su cabaña (del lado norte). A causa de una falta junto a
la línea del área grande, Junior Collí disparó en el minuto
10 y el balón entró de nuevo, para colocar el 2-0.
La
desventaja picó el orgullo de los exhacendados, que tocaron
varias veces a la puerta de los pucnachenses. Miguel May
Chi, árbitro central, se las ingenió para equilibrar los
ánimos. Fue asistido por Rafael Naal (1) y Guillermo Yáñez
(2).
Al
calor de los embates llegó el acercamiento. Felipe
Chan, a diez minutos del silbatazo, aprovechó que la esférica
rebotó en un rival y batió al guardameta.
Surgió
la esperanza en los Guerreros. Un tiro en el
poste apagó la alegría. Y el público bajó -despacio- de las
gradas y buscó el autobús en que viajó a esta ciudad.
Dos
"aficionados" alcoholizados esperaban en el borde del terreno
de juego, que May Chi pitara el término del partido...
que llegó a su fin antes de tiempo... El
par de muchachos buscó al nazareno, pero la oportuna intervención
de elementos del equipo perdedor evitó que May Chi fuera
agredido.
La
policía fue avisada; sin embargo, después de media hora de
espera... brilló por su ausencia.
Gabriel
Loeza Arana entregó los trofeos a los ganadores
de las mejores posiciones en el torneo. |