Calkiní, 5 de noviembre de 2006
 
Barza de Pucnachén, campeón de la Liga Municipal de Fútbol
 
 

Ayer, Barza de Pucnachén se proclamó campeón de la Liga Municipal de Fútbol, al vencer 2-1 a Guerreros de Tankuché, en un partido que terminó en intento de agresión al juez central, por parte de "aficionados" alcoholizados.

El juego se llevó al cabo en el campo "Salvador Rodríguez", "terreno neutral", ya que hace una semana se celebró en Pucnachén el cotejo que definiría la contienda, pero otro conato de bronca (que puso en riesgo la integridad del árbitro), no permitió la conclusión de la etapa final.

El representante del Barza de Pucnachén levanta el trofeo de campeón (04/11/2006)
 

El marcador global fue de 3-2. Hace quince días, los equipos se vieron la cara en Tankuché, donde empataron a cero.

El encuentro de hoy, iniciado poco después de las seis de la tarde, fue ameno, rápido, y se notó el entusiasmo de ambos clubes por obtener el trofeo mayor. En las gradas, decenas de habitantes de las dos localidades observaron las incidencias.

El primer tiempo acabó 1-0, con golazo de Filiberto Canul. Fili cobró un tiro directo que horadó la portería sur, en el minuto 27.

El segundo lapso se tornó en roces limpios, en carreras por el centro, por las bandas. Fue una lucha intensa. Un espectador señaló después del juego: "No había visto jugar a muchachos de esa manera; llevaron la pelota de un lado a otro, sin malas intenciones".

 
Barza de Pucnachén
Guerreros de Tankuché
 

Cuando los Guerreros buscaron el empate, encontraron otro gol en su cabaña (del lado norte). A causa de una falta junto a la línea del área grande, Junior Collí disparó en el minuto 10 y el balón entró de nuevo, para colocar el 2-0.

La desventaja picó el orgullo de los exhacendados, que tocaron varias veces a la puerta de los pucnachenses. Miguel May Chi, árbitro central, se las ingenió para equilibrar los ánimos. Fue asistido por Rafael Naal (1) y Guillermo Yáñez (2).

Al calor de los embates llegó el acercamiento. Felipe Chan, a diez minutos del silbatazo, aprovechó que la esférica rebotó en un rival y batió al guardameta.

Surgió la esperanza en los Guerreros. Un tiro en el poste apagó la alegría. Y el público bajó -despacio- de las gradas y buscó el autobús en que viajó a esta ciudad.

Dos "aficionados" alcoholizados esperaban en el borde del terreno de juego, que May Chi pitara el término del partido... que llegó a su fin antes de tiempo... El par de muchachos buscó al nazareno, pero la oportuna intervención de elementos del equipo perdedor evitó que May Chi fuera agredido.

La policía fue avisada; sin embargo, después de media hora de espera... brilló por su ausencia.

Gabriel Loeza Arana entregó los trofeos a los ganadores de las mejores posiciones en el torneo.

 
 
Fotos: Santiago Canto Sosa
 

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