|
Cuando
se lee un libro, nos acercamos a otras personas y a sus ideas;
nos convertimos en audaces exploradores de un universo que construimos
con imaginación. Les aseguro que la lectura es algo mágico,
se hace cotidiano; y sirve para entrar a un mundo que amplía
la capacidad intelectual.
A
través de los libros viajamos y nos trasportamos en el
tiempo y en la distancia, conocemos personas, culturas, pueblos
y ciudades. Podemos recurrir a los libros para tomar decisiones
en momentos de crisis o para sobrellevar momentos de pena. Podemos
acudir a los libros para reunir más información
respecto de un problema o para tomar contacto con otros seres.
La
lectura extiende nuestra experiencia, permite visitar lugares
antes de haber viajado a ellos o ir más atrás
del tiempo, a otras épocas y culturas. La lectura también
provee reservas de información. Acertadamente, la escritora
mexicana Silvia Molina dice: “cuando aprendes a leer,
aprendes a vivir”; ese es el desafío para los jóvenes,
descubrir que la literatura es un lugar donde pueden llegar
a divertirse”; teniendo en cuenta que leer es viajar:
se camina por la hoja en blanco, desde la izquierda hasta la
derecha, de renglón en renglón, de página
en página, podemos recrear una historia, sentir la emoción
de la poesía, recorrer un pueblo y comprender la situación
del mundo actual.
Leer
es desplazarse a lo imaginario de “El llano en llamas”
de Juan Rulfo, “Harry Potter y la cámara secreta”,
“El retorno del Rey del Señor de los anillos”,
“El viejo y el mar” de Ernest Hemingway, “La
piel del cielo” de Elena Poniatowska o “Canek”
de Ermilo Abreu Gómez y tantos episodios que guían
el camino hacia la sabiduría, porque cada libro es una
fuente permanente del conocimiento.
A
los lectores de esta sección, los invito a organizar
un “Club de lectores” entre amigos y familiares;
forme poco a poco su biblioteca personal, fíjese como
meta de año nuevo, leer un libro cada mes; regale un
libro, compre el libro que más le guste, acuda a las
bibliotecas en sus ratos libres, léale cuentos a los
niños, intercambie libros entre amigos, suscríbase
a alguna revista, deténgase en la sección de libros
en las tiendas... empiece hoy, a leer un libro. ¿Verdad
que sí se puede?
Este
2005, es una año singular en el mundo; por una parte,
celebramos el IV Centenario de la obra cumbre de la literatura
española con la novela de caballería “El
Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, y por otra,
se conmemora el Primer Centenario de la muerte del célebre
novelista Julio Verne, para seguir viajando en esta extraordinaria
aventura por la lectura y la vida; por eso, bien vale la pena
sumarse al grupo de lectores.
En
México, cada 12 de noviembre, rendimos tributo al libro
y evocamos el recuerdo de la joven brillante, culta y admirada
poetisa Sor Juana Inés de la Cruz; porque siendo una
mujer valiente de prodigiosa pluma, dejó a la posteridad
una obra admirable en la que se adivina su pensamiento y pasiones
transmitidas en los versos más bellos en lengua española;
y hoy aquí, en Campeche, compartimos voluntades para
elogiar las bondades de los libros y nos unimos a las celebraciones
que se están realizando con motivo del “Día
Nacional del Libro” en nuestro país.
|