Calkiní, 11 de mayo de 2005
 
Tradiciones y leyendas de Calkiní
 
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Las tradiciones populares, dice José Domingo Uc Chi en el pórtico de su libro Leyendas y Tradiciones del Camino Real (1996), “incluyen de manera entrelazada música, artesanías, lírica popular, bailes; y representan hechos históricos de la comunidad que las practica.”

En dicho volumen de 76 páginas, editado por la SECUD, el CONAFE y el PAREB, Uc Chi redacta los orígenes de algunas costumbres mayas, cuya resistencia se hace vulnerable, al no recordarse en el hogar el hanlicol, el hanal pixán, el jed’z me’k, y otros hábitos heredados por los abuelos.

 

El autor menciona cómo el p’aa p’uul (cantarito) surgió de los nidos colgantes de la yuya; cuenta el motivo por el cual los perros olfatean la cola de otros perros en un divertido escenario. Habla también de las apariciones del huay toro, del huay k’ek’en y demás espantos, antes de la instalación de la luz eléctrica en nuestro municipio.

Resume el mito de aluxes e ixtabayes que veíamos cuando niños junto a los árboles de nuestros patios en horas de la madrugada, y de aquellas aves extraordinarias como el pujuy o tapacaminos; hace alusión a “el misterio de la iglesia”, “las vecinas”, “el zorro y el leoncillo” y “el niño y el toro”.

En estas hojas, se puede apreciar el paso de la vaquería (baile regional) en el devenir de la Península; o el de un “caballero en llamas” (D’zulik’ak), que se adentra en los dominios de Nunkiní o en la antigua estación de ferrocarriles de Calkiní. Y los gremios que anuncian los patronos de las fiestas pagano-religiosas, avanzan con sus banderolas y flores sobre un camino engalanado de música y pólvora en estos textos.

Las formas de reproducir el mundo ancestral, son pretextos para quedar alborozados frente a este cuaderno que José Domingo invita a redescubrir. Explica, en las voces empíricas de Gonzalo Koox y Ramiro Xool: “En la boda mestiza, conocida tradicionalmente en maya como DZOCOL-BEL, que significa terminar un camino de solteros y empezar un nuevo camino que es el de un nuevo hogar de una familia, lo de vital importancia preparar con mucho cuidado y respeto en la obtención del contenido de este símbolo, (MUHUL).” (sic).

Nuestro entorno tiene una gran riqueza cultural; en los primeros años de existencia de cada individuo, sería recomendable entregarle un racimo de cuentos clásicos de temas europeos, pero equilibrado con el bagaje de nuestros autores, que también saben contar las odiseas de seres mitológicos, peripecias de duendes y fantasmas de la tradición mexicana, sobre todo, de la tradición maya.

Habría la fortuna de darle la prosa estupenda de escritores regionales, como Ermilo Abreu Gómez, de quien repasaría “Canek” y “Leyendas y Consejas del Antiguo Yucatán”, mientras se nutre el intelecto con el “Popol-Vuh” y los “Libros del Chilam Balam”. De alguna manera, conducirlo hacia temas de interés, en obras de Justo Sierra Méndez, Pedro F. Rivas, Perfecto Baranda Mac-Gregor, Santiago Pacheco Cruz, Nazario V. Montejo, Omar Olivera, Guillermo González Galera, Juan de la Cabada, etc.

No podría faltar la maestra Elsie Medina de Espejel, con “Una luz en el camino”, que se aparecía en el trayecto de Calkiní a Dzitbalché, según habitantes de ambas poblaciones, y que mucha gente conoce como “una lucecita misteriosa”. También se interpretaría aquel cuento que describe cómo “Bel-Há” cambió su nombre al de Bécal, y otros del mismo estilo.

Se haría un recorrido por la historia y la literatura del municipio, en el que se hallarían libros como el “Ritual de los Bacabes” (de Nunkiní), “Los Cantares de Dzitbalché”, el “Códice de Calkiní”, de obras de creadores como Miguel Suárez Caamal, que nos regala “La noche de los osos y otros cuentos” y la novela “La rebelión de los cruzoob”; y de este volumen compilado por José Domingo Uc Chi, quien transmite versiones de los señores José Norberto y Gregorio Uc Collí, Anastacio Naal, Marcelino y Gumersindo Uc Aké, Ángela Dzib Vda. de Uc, Matías Chi, Andrés González Kantún, Francisco Uc, Aída Cahum Caamal, Lázaro Tuyub Chí, Abundio Tam Moo, Ramona Chan Can, Jesús Caamal Poot, Estela Ex, Guadalupe Moo, Rosario Paat, y otros entusiastas artesanos de la narración oral, quienes deleitan a los lectores, por medio de la recreación de sucesos y romances entre fenómenos naturales y la imaginación de nuestros antepasados.

En agosto de 2002, el Prof. Rafael Talavera Sosa publicó -con el patrocinio del Ayuntamiento de Calkiní- el "Ensayo Monográfico de la ciudad de Dzitbalché", en el que reseña algunas tradiciones y costumbres del pueblo que dejó de ser villa el 11 de octubre de 2001.

En diciembre de 2004, el Plantel 13 del Colegio de Bachilleres dio a conocer el volumen "Relatos y leyendas de mi pueblo", compilado por los profesores Carlos Ucán Tun, Sergio Mijangos Pereyra y Silvia Huchín Casanova. El tomo (de 134 páginas), impreso en Bécal, contiene 41 textos, recogidos por alumnos de ese centro educativo en su entorno familiar y comunitario.

Ojalá y pronto, instituciones independientes y de gobierno, decidan continuar con el trabajo cultural que tanta falta hace en nuestro municipio.

Santiago Canto Sosa. 7 de agosto de 2000-11 de mayo de 2005.

 
Fuente: Los ojos de Ah-Canul. Reseñas y comentarios. Santiago Canto Sosa. 2000-2005 // Foto: Santiago Canto Sosa