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Recientemente, vio la luz pública el primer libro de Carlos Fernández Canul. Un libro en el que -dice el autor- "se plasma un homenaje a hombres y mujeres que en el bregar de su existencia dejaron huella, personas sencillas que aprendieron el oficio de las bellas artes; algunos las cautivaron como sostén de vida, y otros para regocijar su espíritu y el de sus conciudadanos".
"Ramajes musicales de mi tierra" es el segundo volumen de la Colección "Entre Amigos", en cuya elaboración participan cinco escritores de Calkiní. Y es el fruto de un intenso trabajo que Fernández Canul al fin recopila.
Esta obra ya circula en nuestro municipio, esperando ser presentada oficialmente. |
Portada del libro "Ramajes musicales de mi tierra". Diseño de Carlos del Castillo Tello. |
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Anteriomente, Carlos había publicado algunos textos en colectivo: en "Calkiní en la historia" y en "Relatos de mi tierra"; en esta ocasión, en lo individual, comparte 17 textos.
Con "Músicos de Calkiní" inicia el recorrido por una senda que resalta a creadores e intérpretes de notas y ritmos. Esparce, en 63 páginas, las semblanzas de 16 músicos y/o cantantes, entre ellos: Ponciano Blanqueto Avilés, José "Pepe" Fernández Tullín, Federico Euberto Rodríguez Mijangos, Ernestina del Socorro Herrera Cuevas, Ana Mélida Mijangos Pérez, Pedro Raúl Canul Maas, Humberto Vera Canto y Jorge Alberto Anchevida Chan.
Fotografías de grupos y solistas acompañan este ameno "álbum" de palabras. Con regocijo, Carlos (inquieto como siempre) abre su alma y se adentra en los retratos familiares de quienes recrearon la realidad con letras y sonidos, con el corazón puesto en la voz o en los instrumentos a su alcance.
Otro Carlos, Suárez Arcila, sintetiza -en un párrafo del prólogo- la esencia de "Ramajes musicales de mi tierra": Es de llamar la atención, que un gran porcentaje de los biografiados del presente trabajo, hayan logrado su formación y adquirido sus respectivas motivaciones en “la escuela de la vida”, por la carencia o lo limitado de oportunidades para alcanzar una sólida formación académica; pero que, sin embargo, en el autodidactismo, iniciativa y laboriosidad encontraron los medios que les permitieron abrir senderos hacia una vida diga, y dejaron huella y gratos recuerdos en los conciudadanos de su existencia inmediata y de la posteridad. |