Calkiní, 12 de marzo de 2006
 
El tiempo de cuaresma
 
 

Toda esta vida es un camino
para un caminante sin vida.

Peregrinar por el cuerpo
para llegar al alma,
es darle amor a uno mismo.

Peregrinar por el alma
para llegar al cuerpo,
es donarle amor a los demás.

No hay valles oscuros,
sino miradas tristes.
No hay mundos en guerra,
sino guerra de mundos.

La pobreza más grande
es no conocer el verso
que nos lleva a Dios
y no reconocer la cruz

como flor de esperanza.

Para un caminante sin vida,
toda esta vida es un camino
que sólo tiene sentido
si la gratitud es norma

y la ingenuidad corazón.

 
 
Fuente: Texto enviado por su autor (corcoba@telefonica.net) / Foto: Santiago Canto Sosa