Toda
esta vida es un camino
para un caminante sin vida.
Peregrinar
por el cuerpo
para llegar al alma,
es darle amor a uno mismo.
Peregrinar
por el alma
para llegar al cuerpo,
es donarle amor a los demás.
No
hay valles oscuros,
sino miradas tristes.
No hay mundos en guerra,
sino guerra de mundos.
La
pobreza más grande
es no conocer el verso
que nos lleva a Dios
y no reconocer la cruz
como flor de esperanza.
Para
un caminante sin vida,
toda esta vida es un camino
que sólo tiene sentido
si la gratitud es norma
y la ingenuidad corazón.
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