| Flores
Pérez es una persona dinámica, aficionada al canto
y a la poesía. En algunas ocasiones, ofreció recitales
en esta ciudad, irradiando un buen sentido del humor que contagió
tanto a niños como adultos.
En
sus tomos líricos, Leopoldo refleja su vocación
religiosa, mezclando ideas y pensamientos de una forma sencilla.
Sus versos destilan el fervor por la Virgen María en
todas sus figuraciones, y por Cristo que lo cobija con palabras
de aliento. Sobre todo, el poeta filosofa ante los milagros
de amor y describe sus experiencias en el místico devenir
de su carrera.
Flores
confirma su apellido en este volumen de líneas votivas.
Basa su redacción en rimas agudas; en los últimos
años finca sus esperanzas y ritmos en rimas graves, como
se lee en "Mi padre": Los años que pasan/
no borran recuerdos/ de aquellos momentos/ muy gratos por cierto.
Y
es que su mundo (el nuestro) lo conduce a una expresión
de gozo: Hay un grito de alegría/ de júbilo
en oración/ el encuentro íntimo/ de comunión
con Dios.
Este
libro se une al acervo bibliográfico del municipio de
Calkiní, que cuenta con trescientos títulos, aproximadamente.
En 15 años, el padre Polito (n. 1961) ha publicado siete
libros; los anteriores fueron "Poemas" (1993), "Mirar
con el corazón" (1995), "Reflejos del alma"
(1996), "Al amigo de siempre" (1999), "Para un
ramo de rosas y una azucena" (2002) y "De los sentimientos
ajenos" (2005). |