Calkiní, 27 de enero de 2009
 
La nueva Ley de Vialidad. Un recurso para la seguridad
 

La nueva Ley de Vialidad aprobada por el Congreso del Estado, y puesta en vigor, se ha convertido en un instrumento jurídico para normar el tránsito vehicular, promover la seguridad de conductores y peatones, actualizar el reglamento de tránsito y regular con firmeza el transporte público y particular. Si bien fueron meses de análisis y discusión, es cierto que esta nueva disposición intenta modificar prácticas inseguras de conductores de vehículos automotores, concesiones de transporte público y normas para mejorar la señalización vial.

 

La entrada en vigor de esta ley estatal, es una medida importante para impulsar una cultura vial y las normas mínimas de seguridad de conductores; sin embargo, los aplicadores del Reglamento correspondiente, deberán capacitarse y conocer con certeza las disposiciones establecidas en el documento oficial, con el fin de evitar erores en la aplicación de las sanciones administrativas, infracciones o multas indebidas; pues,algunos agentes de Seguridad Pública destinados a las regulación, vigilancia y amonestaciones a los infractores, hacen caso omiso de las nuevas disposiciones; al parecer porque aún les falta estudiar a profundidad el contenido de la Ley y su respectivo Reglamento. Mientras eso sucede, es común observar conductores transitando en la vía pública con el celular en la mano, sin el cinturón de seguridad, motociclistas sin casco, con tripulantes que rebasan lo establecido, vahículos estacionados en lugares indebidos, etc.... En la medida que conductores y agentes, estén concientes de las nuevas disposiciones, seguramente, se apreciarán los cambios y la cultura vial de usuarios, pasajeros y peatones se reflejará.

Según establece la Ley, su aplicación operará en todos los municipios; esperemos que en el interior del estado, las Direcciones Municipales apliquen las sanciones, amonestaciones o cancelación de licencias, con apego a la norma; sólo así, se fomentará una cultura vial, acorde al desarrollo y urbanidad. Pues, al menos en ciudades y poblados de la región del Camino Real, el incremento de motos, triciclos, vehículos automotores (particulares y de servicio público) pone en evidencia la falta de educación vial y el desconocimiento de los artículos de la Ley. Es urgente una campaña de difusión de la misma, concientización a los tricicleteros que ofrecen servicio de pasajeros sin la menor atención de normas de seguridad –además de que uno que otro labora en estado de ebriedad y sin atender aspectos mínimos de tránsito-.

No basta con aprobar leyes y disponer de Reglamentos vigentes, si no existe la educación pertinente, capacitación y vigilancia permanente a los conductores. Es necesario capacitar al personal que aplicará las disposiciones, a fin de evitar errores u omisiones; también los conductores deberán conocer el contenido de la Ley, para cambiar vicios y hábitos negativos; evitar la mordida y decir no a la corrupción. Una sugerencia para el Secretario y/o la Comisión impulsora de esta Ley, que al momento de pagar la tenencia o tramitar licencias para conducir, la Secretaría de Seguridad Pública entregue al ciudadano, el Reglamento vigente, folletos que describan con claridad, aspectos básicos para “garantizar el libre tránsito y la seguridad de las personas”, así como información precisa sobre el Capítulo I “De los derechos y obligaciones de usuarios, peatones y pasajeros”.

Es tiempo de dejar el pasado, estar dispuestos a cambiar, mejorar la imagen y la cultura vial de los campechanos; necesitamos avanzar con firmeza en educación y modernización; en donde la amabilidad, el respeto y la prevención de accidentes, sean la clave segura para cambiar el rostro del desorden y la falta de educación vial. En tanto, se conozca la Ley, las actitudes y acciones de la ciudadanía –incluyendo a los Agentes- irán por buen camino, para conducirse debidamente en todos los rincones de Campeche del siglo XXI.

San Francisco de Campeche. 27 de enero de 2009.

 
 
 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán; 27 de enero de 2009 / Fotos: Dpto. de Comunicación del Ayuntamiento de Calkiní; 2008