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La
vida regala la oportunidad de estar aquí nuevamente,
con la familia, amigos, compañeros de trabajo,
comunidad; ocasión para fortalecer sentimientos
personales y valores colectivos que compartimos en sociedad.
La
llegada del 2007, simboliza el inicio de un episodio más,
en la aventura por la vida familiar y laboral; pero, sobretodo,
es el comienzo de un capítulo en la historia personal
de cada ser humano. El año nuevo, se convierte
en la nueva ventana abierta, para vislumbrar el futuro;
más allá de muros o barreras. Estos días
son ideales para reflexionar sobre nuestra propia vida,
vivirla con más congruencia en principios y valores;
con claridad en metas, proyectos y con profundidad, para
transformarnos a partir de propias inquietudes, fortalezas
y debilidades, porque sólo cuando el ser humano
está interiormente despierto, es capaz de vivir
una vida basada en criterios internos y no en modas sociales
o en ideas asumidas del exterior.
El
año nuevo se convierte en luz para avanzar en el
camino hacia el futuro, en la búsqueda constante
de paz interior, salud, éxito y felicidad. Hoy
es tiempo de crear el proyecto para alcanzar los propósitos,
cuando existe un proyecto de vida, existen ilusiones,
anhelos, que impulsados con tenacidad, perseverancia,
compromiso, responsabilidad y esperanza, se convierten
en realidad.
No
importa que al final del 2006 hayan quedados algunos pendientes,
lo mejor, es tenerlos en cuenta, porque serán el
anticipo de una nueva cuenta personal; entonces, para
no acumular problemas, corajes, sinsabores, diferencias
y egoísmos, es tiempo de dar sentido a la vida,
entender que cada amanecer es parte de la generosidad
del Creador; sentir que cada instante merece vivirse plenamente,
poniendo en práctica valores familiares y morales;
sólo así, hombres y mujeres sentirán
responsabilidad, sensibilidad a las problemáticas
sociales, económicas y políticas de su entorno.
En estos tiempos, el crecimiento personal y una vida digna,
deben ser la prioridad, para todos; sin embargo, para
satisfacer tales necesidades, es conveniente tener motivación,
voluntad, valor y convicción para alcanzar los
propósitos. La llegada del año nuevo, es
una gran oportunidad para continuar con la historia personal;
afortunadamente las capacidades, sentimientos y emociones
son las mejores herramientas que el ser humano puede emplear,
en la búsqueda de la realización personal.
El
año nuevo, siempre es una buena razón para
mirar el pasado, analizar el presente e imaginar el futuro;
por eso, ahora que inicia un año más en
este siglo, sediento de democracia e impulsado por las
tecnologías; hombres y mujeres tenemos el derecho
de hacer un alto en la vida personal, decidir cómo
disfrutarla y hacia donde dirigir el sentido de la vida.
Amable
lector, el inicio del año nuevo, motiva a la reflexión
individual y colectiva; resarcir daños, completar
acciones, tomar decisiones, tener un proyecto de vida
personal, familiar y comunitaria. Ser perseverante para
ir en busca del éxito y unir voluntades para el
bienestar común. Desde este mi humilde opinión,
el año nuevo, es un gran regalo para el espíritu;
por así decirlo, es un momento importante para
acrecentar la autoestima, reconocer que aún se
puede ser mejor; sobretodo, sentir valor para creer en
la vida y defender la dignidad humana.
Deseo
sinceramente para usted y los suyos, un año 2007,
pletórico de salud, generoso en prosperidad, abundante
de alegría, colmado de éxitos y satisfacciones.
San
Francisco de Campeche, Cam. Enero 2007.
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