Calkiní, 1 de enero de 2005
 
Celebraciones y fiestas de diciembre II
 

Se acabó diciembre, y con el mes un gran festejo.

Luego de las posadas paganas y religiosas, se vio a la gente buscar regalos para intercambiar en la noche del 24.

En la mayoría de las casas, familias enteras o casi enteras se reunieron para celebrar un día especial.

En algunos casos se realizó la tradición de “acostar al niño” en el nacimiento, antes o después de la misa, que esta vez fue oficiada a las diez de la noche, por el Pbro. José Luis Betancourt.

Muchos domicilios apagaron su luz desde temprano, ya que sus moradores se trasladaron a las viviendas de sus parientes a comer pavo –los que tuvieron la oportunidad, como sucedió con los burócratas-, y a beber champaña, licores, vinos, cervezas y refrescos.

El días 25 amaneció con escasa gente en las calles.

El 31, al oscurecer, comenzaron a colocarse en las puertas de algunas casas muñecos de papel, trapo, y otros materiales de rehúso, representando al “Año Viejo”, que serían quemados a las doce de la noche.

"Nacimiento", en la explanada del Palacio Municipal
"Año viejo"
 

Desde el “Arco Maya”, pasando por La Japonesa, Kilakán, Kucab, “Colonia de Fátima”, San Luis Obispo -y en dos o tres sitios del Centro-, los figurines clamaban las quejas de sus propietarios de lo ocurrido durante el año 2004.

Esta costumbre, proveniente del centro del país, tiene 16 años de llevarse a cabo en nuestra localidad. La Profa. María Eugenia Interián Blanqueto comentó que fue ella la que inició la presencia del monigote del “Año Viejo”, en diciembre de 1988. Desde entonces lo instala a la puerta de su residencia el último día del año.

Las sociedades culturales efectuaron “Bailes de fin de año”. Amenizaron los jolgorios grupos musicales como “Manuel y sus Vagabundos”, "N3", "Miguel Ángel, el Brujito de los Teclados", y “Manuel David y su Órgano Melódico".

 
Fotos: Santiago Canto Sosa