Cada ser humano es un ser que sueña
y que espera vestirse de amor,
para poder caminar alegre,
que la alegría es el pulso de la salud.
Permitid que el amor nos mueva
los labios del alma;
que sea el corazón de la ciencia
y la conciencia de nuestro existir.
El mejor propósito para el 2012,
es perder el miedo a tener miedo
a vivir y recobrar la mirada
del niño que todos llevamos dentro.
Un niño que conoce la razón de la luz,
y que reconoce a la vida por la belleza.
La belleza es una carta de supervivencia
que nos enamora, ¡la única forma de amar!
Nadie puede amar sin antes amarse él,
uno tiene que quererse para querer,
y al abrigo del sol volverse llama,
que esclarezca los días y que aclare las noches.
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