Calkiní, 21 de diciembre de 2008
 
Jornada de villancicos
 

Tres pensamientos en un sentimiento: alabanzas al Niño-Dios, que en el mundo cristiano, un solo mundo, defiende su existencia en la fe de cada ser humano.

No hacen falta las palabras; el aliento poético se expande en los rostros de quienes, en cada instante, permiten nacer una idea.

¿Bastan estos versos, que ahora son palabras, para creer en el Creador?; ¿bastan para que el Niño-Dios se haga Hombre-Dios en este mundo?

 

Tres poetas cantan desde el corazón de sus propios corazones. Con la magia de la Navidad, como dijera Teresita Durán en una prosa sencilla, se dan a conocer estos villancicos que Víctor Corcoba Herrero, Ramón Iván Suárez Caamal y quien esto escribe, quieren compartir con ustedes, amables lectores.

 
DIOS CON SU VENIDA
Víctor Corcoba Herrero
 
Dios con su venida,
anida luz en la vida.

Sólo hay que volverse
niño como el Niño,
de amor envolverse,
no hay mejor cariño.
Versos como aliño,
¡qué la paz convida!

Dios con su venida,
anida luz en la vida.

Todo vive en calma,
se duerme la brisa.
Jesús es el alma,
solloza de risa.
José se da prisa,
y María le cuida.

Dios con su venida,
anida luz en la vida.

El cielo llegó
con la grandeza
del Niño y espigó
la dulce belleza,
junto a Él no hay vileza,
sí morada y vida.

Dios con su venida,
anida luz en la vida.

 
DOS VILLANCICOS
Ramón Iván Suárez Caamal
 
1.
Pijijes, risa de niños;
pijijes, un desconcierto;
silbatos de Navidad
y gritos que no comprendo.
Pijijes, flores del agua,
pijijes, patos pequeños.

-¿De quién huyen,
a quién buscan,

pijijes, en este espejo?

-Al Niño-Dios que solloza
entre la paja y el heno,
al Niño-Dios que no tiene
una sonaja de cielo.

-Pijijes, el niño llora.
Pijijes, vayan a verlo.

2.
Silbatos de Nochebuena
o pajarillos de lata,
¿de qué ríen los pijijes
con esa risa del agua?

Es que ha nacido en Belén
el Hijo de la Alborada

a quien los ángeles cuidan
y los pastores halagan.
Pijijes, si el niño llora,
le consiguen su sonaja
con la bulla de su risa
que a todas horas ensayan,

silbatos de Nochebuena
y pajarillos de lata:
Pijijes, pi ji je ji je,
ji ji ji je jé ja já ja ...

 
PANDERO Y SONAJA
Santiago Canto Sosa
 

Pandero y sonaja,
sonaja y pandero;
un árbol de niños
con voz de cordero
y un mar que susurra
el nombre del Verbo.

Pandero y sonaja,
sandalias de cuero,
y una gorra verde
abierta en el viento
al nacer un niño
en brazos del sueño.

Pandero y sonaja,
sonaja y pandero.
¿Quién pide cariño
si no sus diez dedos
que torpes levantan
su gemir al cielo?

Donde va la estrella
mando mis obsequios
para el rey nacido
en cuna de siervos.
Pandero y sonaja,
sonaja y pandero.

 
 
 
Fuente: Texto enviado por Víctor Corcoba, el 21 de diciembre de 2008; texto de "Poemas para los más pequeños", de Ramón Iván Suárez Caamal, 2004; texto de "De todos modos", de Santiago Canto Sosa, 1996 / Foto del pesebre, en la parroquia; Santiago Canto Sosa, 21 de diciembre de 2008