Calkiní, 8 de diciembre de 2006
 
Vuelva al mar lo que es del mar
 

El mar, luna pintada por el cielo,

un haz de colores que nos da vida.

Una vida de bajada y subida,

donde no hay desconsuelo sin consuelo.

 

Qué bálsamo poder gozar el vuelo,

ser manso y bravo según la medida

de amor o desamor que nos convida,

penetrar como el mar la luz del velo.

 

Una masa de agua sólo destruye

ropajes de pensamiento viciado;

limpio el corazón, la paz se construye.

 

Dejad, pues, que el azul enamorado

tome verso lo que en verso rehuye

del viento y vuelva al mar purificado.

 
 
Fuente: Texto enviado por su autor desde España. Email: (corcoba@telefonica.net)