En la celebración del miércoles se contó con la presencia de numerosos creyentes, tanto locales como de las comunidades circunvecinas; así mismo, estuvieron los párrocos Amado Sandoval Martínez, de Reforma Agraria, del municipio de Champotón, y Horlando Panchana Tamalá, de la parroquia dzitbalchense.
La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida, subrayó el líder religioso.
Añadió que María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.
Luego de la celebración eucarística, la multitud posesionó a las imágenes por las calles de la ciudad, que en esta ocasión tuvo como recorrido la calle 25 rumbo a San Mateo, doblando por la calle 26 y retornando al Centro por la calle 21.
Cabe mencionar que el tradicional novenario de Dzitbalché inició desde el 31 de julio y concluirá el 24 de agosto, pero este 15 de agosto la fiesta católica alcanzó su mayor esplendor porque ese día se conmemora el aniversario de la Ascensión de la Virgen María al Cielo.
Se ha hecho costumbre que cada año, durante la procesión, se reciba la visita de imágenes sacras de comunidades vecinas, como los casos de la Virgen de la Natividad (de la Villa de Bécal), de San Diego (de Nunkiní), y ahora de la Virgen Dolorosa (de Chuiná). |