Calkiní, 16 de abril de 2006
 
 
El resucitado vence a la muerte y yo quiero ir en su palma
 
 
Vía Crucis, representado por integrantes de Pascua Juvenil de la Parroquia de San Luis Obispo
 

Con el paso de la muerte a la vida,
vida en la vida del Resucitado,
la historia humana nos ha desvelado,
el amor que cuida la Cruz y anida.

El Resucitado, con su venida,
nos dona la fe de que lo viciado
encauce en el cauce purificado,
se encienda la luz, se apague la caída.

Piensen aquellos que terror amasan,
de que nadie puede matar el alma,
al sufrimiento de Jesús nos atan.

Tras el calvario se alcanza la calma,
son versos que nos laten y relatan
a un Dios vivo, que nos vive en su palma.

 

Fuente: Texto enviado por su autor, desde Granada, España.