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Gremio:
Festividad profano-religiosa |
Los
gremios católicos se originaron en las primicias entregadas a la
iglesia en ofrenda a Dios por haber permitido una buena cosecha.
Los campesinos dedicados a la siembra del maíz por lo general son
gentes del mismo barrio. Cuando tenían buenas cosechas, tomaban
las mejores mazorcas y en el mes de octubre se las ofrecían a Dios
como agradecimiento. Esa costumbre los reunía en alguna casa para
las pláticas de los proyectos de la cosecha y de los nuevos trabajos
para ese año.
De
esas reuniones nació la idea de un mayor agradecimiento a Dios,
por lo que pagaban unas misas entre todos los del grupo. De esa
obligación que se habían impuesto nació la idea de ir en procesión
llevando velas encendidas de cera de abeja, las cuales adornaban
con unas rosetas grandes manufacturadas con florecitas de cera.
Cuando
la gente de la clase media empezó a participar en estas manifestaciones
de fervor religioso, se llevaban velas sin adornos y se agregaron
banderas de papel. Además se hacían acompañar por unos guitarristas.
Al participar los comerciantes en estas fiestas, agregaron banderolas
y mejor música de instrumentos de viento y los ruidosos tambores.
La
competencia de los grupos por una mejor presentación y lucimiento,
motivó que se agregaran lujosos estandartes bordados a mano. A últimas
fechas, los interesados del grupo que tienen la noche a su cargo,
lo celebran con bailes populares.
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Fuente:
Historia
Gráfica de Calkiní. Manuel Herrera Pech. Calkiní,
Campeche, 1982. 220 p. Foto: Proporcionada por Ernesto Rodríguez
Moguel.
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