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La
rueda de los días va marcando
la célebre y ritual cronología;
que gira con su báculo de mando
y voz de inexorable profecía.
Emigran
los flamencos como flechas
retorna el mes de abril a su destino;
el tiempo es oh, de lágrimas deshechas
que el alma ha convertido en adivino.
Está
dicho que pronto las ciudades
vendrán a resurgir de sus dolores
felices y cantando sus bondades.
Por
eso la verdad del calendario
predice el resurgir de los honores
con símbolos de un nuevo abecedario. |