P o e s í a

Signos en la rosa / Ramón Iván Suárez Caamal

 
 

Si miras la zona donde las nubes
cambian de rostro, verás un bosque

y en él, la luna bajo la apariencia
de una yegua preñada por Urobos.
Asiste al rito de la metamorfosis,

no eludas tus máscaras. Vence

tus temores y arrodíllate.
La rosa a la que clavamos una estaca,

la rosa sin más linde que sus actos;

la rosa, tal vez sangre conque ungí
mis tentaciones, purificará la piara.
Asesiné el cordero, quizá el cuerno

de caza convocó a mis flquezas.

Dioses atraen las Siete Plagas e inútil
es el signo bermejo en las puertas

para atajar al ángel que busca

a los primogénitos. Se alzan las garzas
de una hoja vacía: en la boca
del pez veo la iguana; de los trece

sitios que el sueño pusiera
,
escojo uno: muros que crecen, torres

que danzan. En verdad nombrar los seres

que habitan conmigo sería
entrar a un invernadero, a una colección
de flores entre una y otra palabra,

secas; a jaulas donde tigres y pájaros

comercian sus atributos; universo
de dos dimensiones o más ínfimo.

Mejor sentarme junto al helecho y la vicaria
en el rincón más húmedo del rostro,

los párpados cosidos. No sabía
si trepar por el relámpago o acercarme
al unicornio cuando se humilla

al resplandor. El aire humedece el yeso

de mi carne. Tan en silencio hube quedado.
Ni la burla atinó a moverme. Muchos no saben

que quitar la cáscara a la sílaba

es llegar al hueso. Vine al mundo
con el ala quebrada por el canto.
Me trajo a lo terrestre esta reúma intelectiva;

sin la oblea y el cáliz desfallezco.

Ah, pluma sin afluente,
afluente sin orillas donde la preñada luna

teñirá de sangre las vidas de la rosa

porque Urobos ama el mármol de la Virgen

 
 
Fuente: Resquicios de la imagen. Revista del Taller Literario "Syan Caan". Editorial Nave de Papel. Casa Internacional del Escritor. Bacalar, Quintana, Roo, 1995. 28 p.