El corazón de Ah' Canul - 8
 
No. 8
Conoce tu municipio: Calkiní y sus manglares
Víctor M. Suárez Arcila
 

Los manglares son bosques que se encuentran en los límites del continente y las aguas oceánicas, en ellos habitan una gran variedad de flora y fauna silvestre. Están ampliamente distribuidos en los litorales de las regiones cálidas de nuestra república y se localizan en las bahías, lagunas costeras, esteros y en la desembocadura de los ríos.

Los manglares son fundamentales para las actividades productivas, que aseguran la sustentabilidad de la pesca regional y constituyen zonas de desove y crianza de especies de importancia comercial.

Son muy importantes en el control de la erosión costera, ayudan a estabilizar la línea de costa y contribuyen a la formación del suelo por la acumulación de los sedimentos que quedan atrapados en sus raíces; tienen además un papel muy importante en la protección y seguridad de las costas ante el impacto de los huracanes y tsunamis.

La distribución, composición y fisonomía de las comunidades de manglar están influidas por los cambios en la latitud, temperatura, las precipitaciones pluviales, la salinidad y el relieve marino.

Las fuentes de deterioro son muy variadas y dependen de cada región, estado o municipio. Entre las más señaladas está la construcción de infraestructura turística, sustitución de campos de cultivo y potreros, camaronicultura, asentamientos humanos y actividad petrolera.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología, del año de 1976 al 2000, se han perdido un promedio anual de 2.5% de los manglares del país, al pasar de poco más de un millón de hectáreas a 880,000 y según sus proyecciones de continuar esta tendencia en el año 2025, sólo habrán 400,000 has.; aproximadamente el 60% en el Golfo de México y el restante en la costa del Pacífico.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) determinó que en la Península de Yucatán se encuentran actualmente un poco más de la mitad de los manglares del país, correspondiendo al estado de Campeche el 30%, y al municipio de Calkiní, algo así como la cuarta parte de éste, ya que comparte una amplia franja con la Reserva de la Biosfera Ria Celestún y con la de los Petenes. A pesar de estar en zonas ambientales protegidas por la ley, grandes extensiones de mangle han sido sacrificadas para dar paso a diversas actividades económicas como el turismo, la ganadería y la agricultura.

La ley que protege a este valioso recurso natural, aprobada por el Congreso de la Unión hace algunos años, no ha sido bien vista por algunos gobiernos estatales y los grandes intereses orientados a la hotelería, para ello, los legisladores del vecino estado de Quintana Roo, han impulsado acciones (sin éxito hasta ahora), para modificarla. Por lo que toca a nuestra entidad, la visión de las autoridades, afortunadamente ha sido diferente.

¡Debemos todos unir esfuerzos para defender nuestro patrimonio natural, por el bien de las generaciones futuras del municipio y de la región!