El corazón de Ah' Canul - 36
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Chispazos Deportivos
Isauro Herrera Blanqueto
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¡AQUELLOS JUEGOS NACIONALES

Me atrevo a asegurar que todos los que estudiamos en Escuelas Normales Rurales y que de alguna manera sentimos la influencia deportiva de aquellas inolvidables jornadas de los Juegos Nacionales, guardamos en nuestra memoria algún recuerdo o anécdota que nos hace evocar, con nostalgia, aquellas maravillosas épocas, como sucedió con el Profr. Manuel Ayuso Barrera, el chenero solitario, más conocido como El mapache Ayuso, orgulloso bolonchenero, protagonista de una hazaña deportiva de esa época quien nos hace retroceder, en el tiempo, con el siguiente relato de su autoría.

“Era noviembre de 1965. Estamos a un año de cumplir el 50 aniversario de esa efeméride. Hacía un frío terrible. Estábamos a los pies del Iztaccihuatl y específicamente en el estadio Xicoténcatl de la ciudad de Tlaxcala.

¿Razón? El partido decisivo del campeonato de béisbol que se celebraba cada año entre todas las escuelas normales del país. Cabe mencionar que tras haber derrotado a novenas tan poderosas como las de Veracruz, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, etc., habíamos quedado finalistas nada menos que San Diego Tekáx y Hecelchakán. O sea, el clásico peninsular.

No recuerdo la alineación de San Diego; pero sí la de Hecelchakán: Renán “Momo” Barrera (JD), Manuel “Mapache” Ayuso (3B), Joaquín “Huaco” Rodríguez (C), Felipe “Chuzo” Rodríguez (JI), Carlos “Calamba” Escalante (JC), José Luis “Tinaja” Díaz (SS), Manuel “Cremixtle” Villalobos (2B), Antonio “Tono” González (1B), Armando “Macuca” Sánchez (P), Elmer “Mayín” Ruiz (P), Jesús “Chucho” Cortés (P) y Luis “Pochó” Sosa (utility). Solamente 12 elementos: 3 de Bolonchén, 2 de Hecelchakán, 2 de Tenabo, 2 de Dzitbalché, 1 de Maxcanú, 1 de Campeche y 1 de Calkiní.

 

Volviendo al juego, éste había llegado a la séptima entrada con empate a 4 carreras y así continuó hasta la décima; en este inning el umpire expulsa a Calamba por protestar un conteo que no le pareció. En su lugar entra Pochó Sosa y Chuzo Rodríguez es movido al jardín central. Este movimiento fue por demás providencial pues, bateando San Diego en la parte baja de la onceava, con un out y hombre en tercera, salió un bombazo que Rodríguez atrapó en lo profundo del jardín, para después enviar un riflazo a home que hubiera envidiado el mismo Roberto Clemente. El corredor de la antesala, en diligencia de pisa y corre, se lanzó a la conquista de la registradora llegando barrido. Esta ha sido una de las jugadas más cerradas que he visto en mi vida. Si el umpire hubiera decretado “seif” nos hubieran dejado tendidos en el terreno; pero ¡oh Providencia divina! cantó ¡ouuuut! Naturalmente, los yucatecos protestaron la decisión; pero la suerte ya estaba hechada. En la apertura del doceavo rollo hicimos 3 carreras con lo que nos fuimos al frente en la pizarra y para el cierre, La Macuca Sánchez, que había relevado a Cortés desde la séptima, colgó una argolla más y Colorín Colorado.

Mención especial merecen nuestros lanzadores: Cortés. Ruiz y Sánchez, ya que para lograr esta hazaña, tuvieron qué exprimirse el brazo. A la postre, este último resultó campeón pitcher del torneo. Al final, todos unidos y felices. Los últimos Campeones que dio la Normal de Hecelchakán.

Víctor Favela, mánager de una sucursal de los Pericos de Puebla en Apizaco y que estuvo presente en el estadio nos invitó a jugar en contra de ellos. Believe it or not: ¡también les ganamos! “

Como ésta hay muchas más anécdotas en el recuerdo de tantos deportistas que se formaron en nuestras Normales. Qué lástima que todo esto se acabó. ¡¡Lo que el tiempo se llevó!!