La
escritura es una herramienta social que la humanidad capitaliza
para dar a conocer la realidad, expresa sensibilidad y transforma
el pensamiento; de ahí que a través de la letras,
los significados del pensamiento se materialicen en signos
para comunicar desde el conocimiento más simple, hasta
la emoción más pura del ser humano; por eso,
escribir es un descubrimiento de lo subjetivo para hacerlo
objetivo, es una representación simbólica de
ideas y pensamientos. Gracias a las bondades de la escritura,
las culturas de todo el mundo han trascendido en el tiempo
y en el espacio, porque los registros conservan el mensaje
genuino, a través de los signos utilizados en cada
significado expresado.
A
través de la escritura, el ser humano encuentra la
oportunidad para expresar ideas, emociones, pensamientos y
sentimientos; gracias a esta habilidad comunicativa, las personas
tienen herramientas intelectuales para comunicar experiencias
y conocimientos. Si bien, existen diversos tipos de texto
escritos, cada uno con su función, con sus propias
características; por el ejemplo, el cuento es un texto
narrativo; el poema, un texto literario; una receta de cocina,
es un texto instructivo; etc… en el caso particular
de la poesía, ésta es una forma de expresión
que desnuda emociones y sentimientos, palabras que dibujan
pensamientos, arquetipos que representan significados; en
fin, la poesía es un canto que transforma el proceso
creativo de quien lee o escucha cada rima, cada verso, cada
estrofa. Con la poesía, hombres y mujeres combinan
la magia de las palabras, para dar armonía y hacer
en cada verso un tejido de sonidos. La poesía es el
reflejo del alma de quien la escribe, es la expresión
de una mirada de ternura, alegría, dolor o amargura
que llega a la mente y al alma con imágenes que el
pensamiento transforma.
La
poesía permite expresar con metáforas realidades
individuales y colectivas, es también un medio para
encontrar la belleza de la lengua, porque permite expresar
la intimidad y la espiritualidad de la persona; es tal su
valor cultural para la humanidad, que la UNESCO declaró
el 21 de marzo, como “Día mundial de la poesía”,
como una revaloración al arte literario, que el mismo
Koichiro Matsuura – afirma “la poesía es
el lenguaje que surge de las profundidades del alma humana
para expresar el sentido misterioso de la existencia, es la
manifestación más elevada de una lengua, y como
tal, merecería un lugar de privilegio en la vida de
cada uno de nosotros”.
Afortunadamente,
existen personas, agrupaciones e instituciones interesadas
en promover la expresión y gusto por la apreciación
poética; ojalá que estas acciones a favor de
la poesía, verdaderamente hagan eco en la conciencia
de educadores, estudiantes, profesionistas, funcionarios y
escritores, para que unidos en una sola y en un verso, la
poesía florezca en el alma de todas las personas y
en todas las comunidades, que bien merecen crecer y desarrollarse
culturalmente. El “Día mundial de la poesía”,
es una buena ocasión, para disfrutar la belleza de
la expresión poética y redescubrir los sentimientos
humanos a través de la palabra.
Amable
lector, la poesía es música para los oídos,
fragancia para el cuerpo y bálsamo para el alma; regálese
un momento para disfrutar de esta magia, reúnase con
los amigos para compartir poemas; si tiene algún libro
de versos, deléitese leyendo algunos de sus autor preferido;
y si del alma surge un pensamiento, escríbalo, porque
quizá florezca una nueva emoción. Si alguna
vez, siente un vacío en el alma, tome un poemario o
un libro, ábralo en la página que tenga un poema,
léalo en silencio, dibuje cada palabra, cada frase
en su imaginación y descubra como la inspiración
llega a su interior, sentirá paz y dormirá con
deseos de ver otro amanecer.
El
inicio de la primavera adorna el ambiente, se vuelve en circunstancia
ideal para reconocer la poesía como arte, armonía,
belleza de las palabras tejidas, para hacer un tapiz de pensamientos
con los sentimientos del alma; este 21 de marzo únase
a las celebraciones del “Día Mundial de la Poesía”.