"Hablando
de mujeres y traiciones se fueron consumiendo las botellas...",
Martín Urrieta. Sea por una decepción
amorosa, por una debilidad del organismo que se deleita en
los efectos etílicos o por las presiones y frustraciones
políticas que se pretenden mitigar con el licor, el
problema social del alcoholismo es una telaraña de
adicción para un numeroso sector de la sociedad actual.
Seguramente
todos, alguna vez, hemos visto la doble AA en algún
local, al ir pasando por las calles. Alcohólicos Anónimos
es una institución social que se presenta con la imagen
de una opción para liberarse de las ataduras y el yugo
que produce el alcohol en la vida de muchas personas.
Por
el testimonio de numerosos afectados que se han recuperado
y reintegrado a sus actividades normales, el proceso de rehabilitación
utilizado por Alcohólicos Anónimos ha demostrado
ser un instrumento eficaz para hacer frente, con buenos resultados,
al lacerante problema del alcoholismo.
Algunos
de los pasos de este proceso, que contienen una alta dosis
de motivación psicológica y espiritual, son
los siguientes:
CREER
EN DIOS: Su importancia radica en la confianza de
que una fuerza superior sea el sostén, con sus valores
y principios morales, para enfrentar la lucha interior de
evitar la dependencia del alcohol, y así abrir un nuevo
panorama a la vida personal, familiar y social del adicto.
Desarrollar un sentimiento de fe a través de la oración,
fortalece la autoestima individual y se constituye en una
gran ayuda para superar las barreras de esta enfermedad.
LA
FUERZA DE VOLUNTAD PARA DEJAR DE BEBER: Tener la
conciencia de que esta adicción produce trastornos
físicos y un caos en la vida familiar y social es el
principio para dejar de depender del alcohol. Comprender que
se puede salir de este laberinto es parte del proceso de rehabilitación,
y luchar por ello es importante para alcanzar la armonía
de espíritu y paz interna.
PERMANECER
EN EL ANONIMATO: Es una forma de respeto hacia la
vida privada personal y no convertir este problema en el comentario
que sea el pan cotidiano de conversación de quienes
conforman su círculo social. Por otra parte, también
es uno de los principios para evitar desempeñar actividades
en nombre de Alcohólicos Anónimos como institución.
Esto protege la integridad de AA, que no tiene fines de proselitismo
político, religioso o de otra índole, sino únicamente
pretende realizar una labor social, importante, en el sano
desarrollo de la sociedad.
Esto
es Alcohólicos Anónimos: una institución
benéfica que contribuye a sanar heridas; una cicatriz
social que permite el sano florecimiento de la sociedad. Su
labor social es reconocida por sus logros en materia de salud
pública. Que continúe la doble AA mostrando
dignidad en las fachadas en donde se anuncia, ya que en el
interior de estos locales, numerosos alcohólicos han
encontrado la senda de la armonía y paz de espíritu.
Es de reconocerse su aporte a la recuperación de la
dignidad del hombre.
Viernes
11 de febrero de 2000.