Nació en Bécal, Campeche, el 12 de mayo de 1927, en el seno de una familia campesina.
Realizó sus primeros estudios en su pueblo natal y en Hecelchakán. Siendo adolescente, se trasladó a la ciudad de Mérida, Yucatán, para ingresar al Colegio Americano, donde cursó el nivel de Secundaria. Continuó su formación académica en el Seminario Teológico Presbiteriano.
A finales de los cincuenta (1957) se graduó y ordenó de Presbítero. Su vocación religiosa lo encaminó al servicio en la Iglesia Presbiteriana. Como Ministro Evangélico sirvió a la feligresía en pueblos y municipios de la Península de Yucatán. Actualmente es Pastor Emérito.
Su pasión por la historia, el estudio y preservación de la lengua maya, le han permitido aproximarse a las raíces indígenas que lleva en su sangre; mismas que lo impulsan a descubrir y enaltecer la herencia lingüística que sus ancestros depositaron en su ser. Gracias a su sensibilidad, su lengua materna se convirtió en faro incandescente para manifestar que la lengua maya es un bien cultural, patrimonio social de un pueblo vivo.
Siendo maya hablante nato, genuino estudioso de su idioma, generoso de la palabra, solidario con el prójimo, son algunos virtudes que perfilaron la esencia humanista y su pasión por la cultura, especialmente en el rescate y preservación de tradiciones mayas, así como relatos orales y leyendas familiares de antaño. Gracias a sus habilidades lingüísticas y comunicativas, destaca como narrador.
De 1977 a 2006, es transcriptor y paleógrafo en lengua maya en el Departamento de Historia del Instituto Nacional de Antropología e Historia, sede Mérida. |