Lunes
3 de marzo de 2003.-
El Baile de Disfraces y Mascaritas no tuvo la asistencia deseada
por los organizadores. Cerca de mil personas presenciaron la
entrada de grupos de fantoches y otros figurines.
"Manuel
y los Vagabundos" y "Miguel Ángel, el Brujito
de los Teclados" armonizaron la pista con sus ritmos tropicales.
Faltó la originalidad y creatividad de señoras
y señores, de jóvenes y niños, como al
final del siglo XX.
Los
convidados al secreto y al humor no compitieron contra sí
mismos. No hubo lujo en los vestuarios. La Plaza Cívica
fue el centro de la reunión. A las diez y media de la
noche, se asomaron al salón de baile los primeros enmascarados.
Gitanas,
kukusclanes, hombres vestidos de mujer, y "mounstruos",
deambularon por los rinconcitos del lugar. Dieron algunas vueltas,
mientras la música daba brincos alrededor del público.
No fue el carnaval de otros años, pero sí el desahogo
de la inquietud y de los malos momentos.
Fotos:
Flor Canto Blanqueto
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