Se fue un artista de la música, de la palabra, profesor, y otros calificativos ganados a pulso. Ser humano con cualidades propias; a su paso por la vida logró destacar en lo que más le gustaba: la música, en la que demostró sus habilidades como tocar varios instrumentos: batería, saxofón, contrabajo, órgano y guitarra, ésta la dominó como ninguno. Doyle falleció tras breve dolencia, el 12 de septiembre de 2014, a la edad de 63 años, en una clínica de la ciudad de Mérida, Yucatán.
El gran amigo Doyle nació en esta ciudad, el 29 de enero de 1951. Sus padres: Dervilia Uribe Avilés y Armando Brito Coello (+); de este matrimonio nacieron dos hijos: Doyle e Irving. Contrajo matrimonio con Leonor del Rocío Mayor Cuevas, con quien procreó a Guimer Jesús, Misagié del Rocío y Navila del Carmen; sus nietos Isaac Alexander Brito Ku y Nabian Guadalupe Mijangos Brito.
Doyle realizó su educación primaria en la “Mateo Reyes”; su educación secundaria en el Colegio Superior de Calkiní (desaparecido). Se formó como Profesor de Educación Primaria en la Escuela Normal de Profesores de este lugar. Se desempeñó como maestro de educación primaria en la ciudad de Pénjamo, Guanajuato. En Chunhuhub, Quintana Roo, como maestro de Secundaria (1978-1980). Luego se trasladó a Hecelchakán, Campeche, en la Escuela Secundaria “Cabalán Macari”, donde trabajó como profesor de Español y Educación Artística. Igualmente, laboró en las Escuelas Normales de Educación física y Preescolar en la ciudad de Calkiní.
Su espíritu inquieto lo hizo destacar en la música. Fundó, en 1988, su conjunto musical “Sonido 13”. Acompañó en los últimos años al Coro y Rondalla de los Maestros Jubilados. Amenizaba fiestas con su órgano melódico. Fundó y dirigió el coro católico “Berith”. Fue miembro de jurados calificadores en concursos de Declamación, Oratoria y Canto. Integrante del equipo de softbol de maestros jubilados. Fue presidente de la Sociedad Cultural “Aurora” (2011-2014), en donde realizó eventos culturales, levantando con esto el objetivo de esta sociedad.
Su carácter alegre, dicharachero, alburero a más no poder, siempre con sus vaciladas que provocaban risa; un hombre que nunca estaba molesto; fácil de palabra... Ejecutaba con entusiasmo y maestría piezas musicales de todo género. Cantante. Poseía un gran dominio de la guitarra, la que fue su inseparable compañera.
Se va un grande de la música de esta tierra; su voz y alegría quedan en la memoria de quienes lo conocimos. Siempre recordaremos sus chascarrillos que hacían reír a cualquiera. Dejó ejemplo de buen esposo, padre, abuelo, y amigo. Se fue el artista que logró escalar un sitio importante en la historia de la música de los últimos tiempos. Un gran valor calkiniense. Ya ocupa un lugar en la historia de esta tierra, que el maestro Doyle le cantó con el corazón. Como dicen varios compañeros: donde sea que te encuentres estarás alegrando con tu música. Algún día nos veremos en algún lugar del firmamento. Hasta siempre gran amigo. Descansa en paz.
SENTIDOS FUNERALES.
Fue uno de los más concurridos que se tenga memoria en este lugar. El sábado 14 de septiembre, por la mañana, se ofreció una misa de cuerpo presente en el templo de San Luis Obispo de esta ciudad, celebrada por los sacerdotes José Luis Canto Sosa, Inocente Flores Domínguez y Manuel May Euán.
Al concluir la celebración religiosa, su féretro fue cargado en hombros para trasladarlo al local de la Sociedad “Aurora”, ahí -en el salón de fiestas (junto al teatro)- fue colocado el ataúd, y los socios le rindieron guardias de honor, para después premiarlo y despedirlo con un minuto de aplausos.
Después, partió el cortejo fúnebre hacia el panteón municipal, para darle cristiana sepultura. Cuando caían los rayos candentes del sol, se dejó escuchar la melodía “Las golondrinas”, que interpretaron los integrantes del Coro “Berith”, así como se mencionaron palabras de despedida que arrancaron el llanto de los presentes. Su tumba quedó cubierta de flores naturales.
Calkiní, Campeche, a 17 septiembre de 2014.